La irregularidad de la última lluvia de enero creó un escenario con diferentes necesidades en la región favoreciendo más a los campos de algunas localidades y perjudicando a otros.
El Partido de Pergamino recibió tan solo 3 mm durante las precipitaciones del pasado 15 de enero y desde entonces no volvió a llover. Si bien para el inicio de esta semana los pronósticos de lluvia coincidían en que el lunes, martes y miércoles el agua se haría presente, aunque no proyectaban muchos milímetros, lo cierto es que las proyecciones se disiparon y las probabilidades pasaron a ser nulas.
Esta ausencia prolongada de precipitaciones genera mucha preocupación en los lotes con soja de segunda y maíz tardío, que son los cultivos de la campaña gruesa más comprometidos.
La soja de segunda presenta un panorama más ajustado y muy condicionado por la distribución de las lluvias ya que el cultivo necesita agua en forma urgente para evitar una mayor desaceleración del crecimiento. De todos modos, todavía se mantiene en carrera para alcanzar un buen rendimiento, siempre y cuando se registren aportes de agua en el corto plazo para que no se limite su potencial productivo. El escenario es más complejo en lotes con suelos overos y de menor calidad.
Por su parte, los maíces tardíos muestran un escenario dispar: en las zonas donde llovió, los cultivos presentan buen estado sanitario e incluso se están realizando aplicaciones de fungicidas, mientras que en los sectores sin lluvias ya se observan síntomas de estrés, como amarillamiento de hojas inferiores. Estos lotes, sembrados entre fines de noviembre y principios de diciembre, están ingresando o próximos a ingresar en su período crítico de definición de rendimiento.
Soja de primera y maíces tempranos
Estos cultivos presentan un mejor aspecto general ya que en el momento de su crecimiento contaron humedad en el suelo. No obstante, también precisan de manera urgente el aporte de lluvias para potenciar sus rendimientos. El 55% de los cuadros de soja de primera en la región núcleo está iniciando fructificación (R3), y el resto en floración (R2).
En el caso del maíz temprano, el rendimiento ya está prácticamente definido y que, en términos generales, las expectativas son muy buenas en la región. Los cultivos se encuentran actualmente en la etapa de definición del peso de grano, con resultados alentadores.
Los técnicos coinciden en que los cultivos de la gruesa necesitan lluvias con urgencia y en este punto los pronósticos no son muy alentadores. La previsión meteorológica para el resto de la semana no muestra probabilidades de precipitaciones, así como tampoco para el comienzo de la próxima. Para estos días que restan las proyecciones vaticinan temperaturas por encima de los 30 grados y cielos despejados, lo que no juega a favor de los lotes de soja de segunda y maíces tardíos.
Los pronósticos de lluvia aparecen recién para la mitad de la semana próxima, según las previsiones, hay probabilidades de lluvia para el miércoles, jueves y viernes.
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